martes, 28 de mayo de 2013

Un gran líder es el que puede ayuda a otros a descubrir su potencial por si mismos.       #e_liderazgo

Un director no puede por sí solo lograr impactos significativos o hacerse cargo de la complejidad de un establecimiento escolar. Además, cuando un buen liderazgo depende de una sola persona, organizaciones completas pueden sufrir importantes tropiezos si el líder se retira o pierde visibilidad. Visto así, para liderar es indispensable distribuir influencias, en otras palabras, ejercer el liderazgo distribuido. 


Para J. Spillane (2007) la mejora escolar requiere de una experiencia distribuida, en virtud de influenciar en la motivación, conocimiento, afecto y prácticas de los miembros de la organización escolar, así como de hacerles ver sus posibilidades y limitaciones. Para fomentar el cambio al interior de las escuelas, es importante seleccionar, entrenar y apoyar a los miembros que formarán parte del equipo, para que luego desarrollen la práctica colaborativa y normas orientadas a la mejora instruccional, compartiendo sus experiencias. Tanto las capacidades como las normas se expanden, logrando en todo el establecimiento una visión de mejora en la enseñanza y el aprendizaje de los alumnos.

Especialmente en el inicio de nuestros proyectos, simplemente necesitamos a alguien que nos haga sentir que tiene confianza absoluta en nuestra capacidad de lograr lo que nos proponemos. Ésta es la esencia de la labor de un líder, en cualquier condición.

En una organización, un líder tiene dos potenciales, el suyo y el de los suyos, y existen dos maneras de desarrollarlo: el apoyo incondicional y el apoyo condicionado. Cuando somo líderes, debemos de basarnos en ello para que nuestros colaboradores y miembros se sientan satisfechos con su trabajo. 

Mucho más que una palmada en la espalda o unas simples palabras de apoyo, el líder ayuda a que la gente visualice mejor sus particulares razones para tener fe en sí mismas. Líder, maestro, tutor o "coach", es sinónimo de fe o confianza en alguien. 

El reto no es sólo ayudar a que la gente crea y confíe en sí misma, sino a "mantener esa llama encendida" ,ya que siempre encontraremos diferentes obstáculos que intentan socavar nuestra autoconfianza y autoestima. En definitiva, un verdadero líder nos ayuda a descubrir esa llama en nosotros mismos y no solamente en los demás o en factores externos, resumiendo que el liderazgo distribuido es un elemento esencial para promover la innovación. 


Imágenes de liderazgo distribuido 


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